Calculando la magnitud

Te estarás preguntando lo que el número que lees como magnitud te dice acerca del brillo relativo de diferentes objetos. La magnitud se mide en lo que se conoce como una escala logarítmica que nos permite comparar objetos con brillos muy diferentes sin necesidad de usar números enormes. La escala de magnitud funciona de tal manera que un incremento en una magnitud corresponde a la disminución del brillo en un factor de 2.5. En otras palabras, un objeto con magnitud 5 es 2.5 veces más débil que un objeto con magnitud 4.
La propiedad física que en realidad mide la magnitud es el flujo radiante, es decir, la cantidad de luz que que llega a cierta área en la Tierra en cierta cantidad de tiempo. El flujo radiante, abreviado como F (en unidades de ergs/s/cm^2/Hz), se relaciona con la magnitud de la siguiente manera:

m = -2.5 x log10 (F / F_Vega)

La estrella Vega de la constelación Lira del hemisferio norte se usa como estándar para el sistema de magnitudes, por tanto, F_Vega es la cantidad de luz que llega a la Tierra en un cierto periodo de tiempo desde Vega. Dada esta definición se obtiene que la magnitud de Vega es cero en todos los filtros.
Esto no significa que Vega se ve de la misma forma en todos los filtros; simplemente quiere decir que los astrónomos han decidido usar Vega como el punto cero de la escala de magnitud, de la misma manera que el punto de fusión del agua se usa como punto cero para la escala de temperatura Celsius.
Una variación de la ecuación de arriba se puede usar para relacionar la diferencia de magnitud entre dos objetos dada la relación entre su flujo F1/F2:

m1 – m2 = -2.5 x log10 (F1/F2)

El Sol, que es 14 unidades de magnitud aparente más brillante que la Luna llena, es en realidad casi 4,00,000 veces más brillante si se compara la intensidad de su luz directamente (lo cual probablemente no es muy sorprendente, ya que podemos mirar de manera segura directamente a la Luna pero no al Sol). Ahora puedes apreciar cómo las magnitudes nos ayudan a comparar objetos en el cielo que tienen brillos extremadamente diferentes sin necesidad de números enormes.